24.7.07


"Nada de mais próximo, nada de mais distante do que dúas almas que se aman"
Asfixia.
Imagen: Joao

19.7.07

Conserva siempre en tu alma la idea de Itaca...


del poema de Kavafis,

Ítaca

Cuando partas hacia Itaca
pide que tu camino sea largo
y rico en aventuras y conocimiento.
A Lestrigones, Cíclopes
y furioso Poseidón no temas,
en tu camino no los encontrarás
mientras en alto mantengas tu pensamiento,
mientras una extraña sensación
invada tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones, Cíclopes
y fiero Poseidón no encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si no es tu alma que ante ti los pone.
Pide que tu camino sea largo.
Que muchas mañanas de verano hayan en tu ruta
cuando con placer, con alegría
arribes a puertos nunca vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finos objetos:
madreperla y coral, ámbar y ébano,
sensuales perfumes, -tantos como puedas-
y visita numerosas ciudades egipcias
para aprender de sus sabios.
Lleva a Itaca siempre en tu pensamiento,
llegar a ella es tu destino.
No apresures el viaje,
mejor que dure muchos años
y viejo seas cuando a ella llegues,
rico con lo que has ganado en el camino
sin esperar que Itaca te recompense.
A Itaca debes el maravilloso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino
y ahora nada tiene para ofrecerte.
Si pobre la encuentras, Itaca no te engañó.
Hoy que eres sabio, y en experiencias rico,
comprendes qué significan las Itacas.




( Vía: Jorge Soto)

7.7.07

Animalario : Sobre cabras y lecturas


Las cabras, (...) si las miras lo suficiente, ves el universo. Lo bueno y lo malo, el amor y la guerra, Dios y el demonio. (...)



The lust of the goat is de bounty of God
La injuria de la cabra es la generosidad de Dios.

2.7.07

Los pies en el suelo.



Tener los pies en el suelo.
Sentir los pies en la tierra, aunque ésta sea movediza.
Y si tiembla, vete atrás, pero no dejes de pisar.
No te eleves, pues no se puede caminar sobre el agua
_salvo sobre el líquido de tu abstracción más íntima_.
Y el agua no se atrapa con las manos...
El agua no es camino.
No te llaga, ni aúllan de dolor tus pies.
No se resienten tus músculos, no agota tu fuerza.
Caminar por el agua es el misterio de tu fantasía.
No te cansa.
No te ofrece para el abrazo el alivio.
No te da tregua.

Creer lo preciso, para no darte el golpe brusco.
No deseo y no decepción.
Sentarte cada día, a pensar en lo que ves, en lo que han consumido tus ojos.
Sin dejar ir a la imaginación, el deseo, mas allá de lo que tienes.
Vivir el día, de horas que son materia, comer lo que hay en la nevera, lo que te ofrece la tierra; solo beber si tienes sed.

No desear lo que no tendrás.
Equilibrio y voluntad.
Pisar firme el suelo, besarlo, por estar aquí.
Pisando esta tierra, contigo o sin ti, tengo los pies en el suelo.

1.7.07

Mediterraneo, para que pintes de azul...

Quizá porque mi niñez
sigue jugando en tu playa,
y escondido tras las cañas
duerme mi primer amor,
llevo tu luz y tu olor
por donde quiera que vaya,
y amontonado en tu arena
guardo amor, juegos y penas.

Yo, que en la piel tengo el sabor
amargo del llanto eterno,
que han vertido en ti cien pueblos
de Algeciras a Estambul,
para que pintes de azul
sus largas noches de invierno.

A fuerza de desventuras,
tu alma es profunda y oscura.
A tus atardeceres rojos
se acostumbraron mis ojos
como el recodo al camino...
Soy cantor, soy embustero,
me gusta el juego y el vino,
tengo alma de marinero...
¿Qué le voy a hacer, si yo
nací en el Mediterraneo?
Nací en el Mediterraneo...

Y te acercas, y te vas
después de besar mi aldea.
Jugando con la marea
te vas, pensando en volver.
Eres como una mujer
perfumadita de brea
que se añora y que se quiere
que se conoce y se teme.
Ay...si un día para mi mal
viene a buscarme la parca.
Empujad al mar mi barca
con un levante otoñal
y dejad que el temporal
desguace sus alas blancas.
Y a mí enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo...
En la ladera de un monte,
más alto que el horizonte.
Quiero tener buena vista.
Mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos
y amarillo a la genista...
Cerca del mar.
Porque yo
nací en el Mediterraneo.. .
Joan Manuel Serrat